
Dedicado a Abelardo, Adriana, Gabriela y a mí misma, desvelados por esta campana que nos tiene patilludos con miles de problemas. Miren, hasta acepto un chiste machista con tal de encontrarle algo de gracioso a los problemas estadísticos.
Gracias Juandi por el envío del teorema.
Teoría:
La integral entre i y j nos dará la felicidad probable de un hombre considerando que i es fijo (16 o 18, algún legalista que ayude) y j depende de cuanto estómago tenés o si te gustan las carnes caídas, el rango entre a y b ampliará o no la muestra de probables empernes variando si te cabe un bagayo o si sólo te limitás a modelitos y por ende la campana de garchabilidad se extenderá o disminuirá.
La felicidad de un hombre, entonces, se encuentra definida en la campana de garchabilidad que es móvil en base a una tercera dimensión: alcohol.
Es de notar que esta fórmula es adptable a la mujer pero requiere considerar las siguientes variables fundamentales: auto, billetera y desesperación menopáusica. Se comenta en los pasillos de la universidad que la fórmula es un espacio multidimensional incluyendo números imaginarios y baja probabilidad de encontrar un candidato que valga la pena.
Publicadas por Ale Marge
